Los objetivos de cámara con estabilización de imagen incorporan tecnología que reduce los efectos del movimiento de la cámara, lo que resulta en imágenes más nítidas, especialmente en condiciones de poca luz o al utilizar longitudes focales más largas. Esta característica funciona mediante el uso de giroscopios para detectar el movimiento y desplazar elementos del objetivo o el sensor de imagen para contrarrestar dicho movimiento. Los objetivos de cámara con estabilización de imagen permiten a los fotógrafos utilizar velocidades de obturación más lentas sin desenfoque, lo cual es especialmente útil al realizar disparos a mano en situaciones donde no es posible usar un trípode, como en eventos o espacios concurridos. Los sistemas de estabilización en objetivos con esta función suelen ofrecer múltiples modos, adaptándose a diferentes tipos de movimiento, como horizontal, vertical o rotacional. Para objetivos telefoto, que amplifican incluso los movimientos más pequeños, los objetivos con estabilización de imagen son especialmente valiosos, permitiendo capturar con mayor claridad sujetos distantes como animales silvestres o deportes.