Los objetivos para cámaras destinados a la fotografía de retrato están diseñados para favorecer a los sujetos al crear una perspectiva natural y un suavizado hermoso del fondo. Estos objetivos suelen tener longitudes focales entre 50mm y 135mm, lo que reduce la distorsión facial en comparación con objetivos más anchos, logrando retratos con apariencia más natural. Los objetivos para cámaras destinados a la fotografía de retrato suelen contar con diafragmas máximos amplios, como f/1.4 o f/1.8, lo que permite una profundidad de campo reducida que separa al sujeto del fondo, haciendo que destaque. El diseño óptico prioriza la nitidez en los ojos del sujeto mientras suaviza ligeramente las texturas de la piel para un efecto favorecedor. Muchos objetivos para cámaras destinados a la fotografía de retrato incluyen recubrimientos especiales para reducir reflejos, asegurando imágenes claras incluso al fotografiar con luz contrapicada. Ya sea capturar retratos formales en estudio o tomas espontáneas al aire libre, los objetivos para cámaras destinados a la fotografía de retrato ayudan a crear resultados profesionales y atractivos.